El arzobispo Constancio Miranda Weckman visitó Naica con motivo del festejo por el quincuagésimo aniversario de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en dicha comunidad. En medio de la alegría por tan importante celebración, se dio también la bienvenida al presbítero Gerardo Valeriano Olivas, nuevo párroco de esta jurisdicción eclesiástica.
Fue tanta la alegría de los pobladores que se organizó una comida para todos los moradores y “no era para menos --señaló el profesor Juan Carlos--; era necesario agradecer a las novicias religiosas que por más de 31 años estuvieron al pendiente de todos aquí en Naica; además recibir con gusto al arzobispo y a nuestro nuevo presbítero”.
No podía faltar nadie porque todos querían recibir la bendición del arzobispo Miranda Weckman y conocer al nuevo párroco. Por ello en la entrada al poblado los vecinos colocaron una enorme manta para dar la bienvenida a Gerardo Valeriano Olivas.
“Bienvenido Pbro. Gerardo Valeriano Olivas. Naica los recibe con los brazos abiertos. Señor, te damos las gracias porque sabemos que cuanto somos y cuanto recibimos es regalo tuyo. Gracias, Señor, por esta bendición. Feb. 2010”, señalaba la enorme manta.
La celebración no sólo fue por la bienvenida al arzobispo, al presbítero o la despedida a las novicias; también se celebraba el 50 aniversario de la parroquia. Niños, mujeres y hombres compartieron los alimentos en medio de la algarabía.
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