Cuarenta y cinco pasajeros quedaron varados en la caseta de Saucillo sin agua, ni qué comer durante más de 17 horas; los viajantes se trasladaban de Tijuana a Tapachula. Su camino fue truncado por un desperfecto en el motor del autobús de Autotransportes Frontera a Frontera, S.A.C.V.
El propietario de esta línea pirata se deslindó de todo compromiso y responsabilizó al conductor por lo ocurrido. La desesperación y la impotencia por falta de alimento, además el intenso frío durante la noche, orilló a los pasajeros a amenazar con quemar el camión para llamar la atención de las autoridades.
Los pasajeros aseguraron que elementos de la Policía Federal Preventiva no les ayudaron; inclusive amenazaron con encarcelarlos si alguno quemaba el camión. “Esto lo hicimos para presionarlos, no se imagina lo que estamos viviendo, tenemos hambre, no hemos comido desde ayer al mediodía, nadie vino hasta que dijimos ‘le vamos a prender lumbre al camión’. Les interesa más la vida de esta carcacha que la vida de las criaturas y de uno”, expresó Yolanda Chávez; quien en compañía de sus dos pequeñas de 4 y 8 años sufrieron hambre, sed y frío por casi un día.
“Con cáncer mi mamá, yo tirado a medio camino; ella lo que espera es verme y a ver si la encuentro viva todavía; y la culpa quién la va a tener, el dueño. Cómo crees que me siento, impotencia, lo que quisiera es dar la vuelta y estar con mi mamá”, expresó, lleno de angustia, Marco Antonio Pérez Salinas; quien espera llegar pronto y ver a su madre enferma de cáncer terminal.
Adultos, jóvenes y bebés recién nacidos, soportaron desde el viernes pasado la amarga experiencia de ser enclaustrados en un camión pasajero. El automotor llevaba exceso de equipaje, no contaba con espacio suficiente ni siquiera para utilizar el sanitario porque éste era utilizado como almacén de equipaje.
Los pasajeros manifestaron enfurecidos: “Esto no fue lo que compré, es una estafa, es un robo; nos mostraron buenos camiones y esta carcacha no es”.
A las 17:00 horas prosiguieron el viaje los inconformes, pero con el terror de quedar nuevamente a la deriva.
“Ojalá que nadie caiga en manos de esta línea pirata y qué bueno que nos pasó a nosotros, para que nadie sufra lo que sufrimos nosotros”, finalizaron los pasajeros.
|